Y por fin puedo enseñaros todo el conjunto vaquero!
Está compuesto por un vestido, un cubrepañal y un pañuelo para la cabeza.
Esta es la primera vez que hago ropa tan pequeñita pero, me ha encantado!!!
Tanto, que ya tengo preparado otro conjunto que se puede combinar con este.
La tela a pesar de ser vaquera, es suave y ligera pues es la versión veraniega, ideal para esta época y como no, adecuada para los bebes y su piel delicada.
El estilo es más moderno, pero no en exceso. Preferí hacer un pañuelo en vez del típico gorro y el cubrepañal al ser en tela vaquera, tiene un aire más actual y moderno
Y siguiendo con la ropa de bebé,aquí os presento la segunda parte del conjunto vaquero, la braguita cubrepañal.
En este caso los patrones los saqué de una revista y le hice unas pequeñas modificaciones hasta que quedó a mi gusto. Como no estoy muy segura de que las medidas sean las correctas y como no tengo un bebé cerca para probar... pues me aventuré a hacerlo, deseando que le quede bien.
Y si no, como dice una amiga mía que le hace vestidos a su nieta, "si no le vale ahora, ya le valdrá más tarde". Ya os contaré que tal le queda al bebé para el cual diseñé estas monadas.
Me encanta la ropa de los bebes! Hay cada cosa tan bonita y son tan pequeñitas. Me encantan todos los estilos, tanto el más clásico como el más moderno. No me gusta el exceso, ni que sean demasiado repipis o cursis, o sea, que vayan demasiado recargados,pero ni de pequeños, ni de más mayores.
Ya sabéis Para gustos...colores y que cada uno vaya a su gusto.
Tengo que hacer un regalo a un bebé, a una niña y que mejor regalo que hacerle algo a mano y que se adapte a los gustos de su madre. A ella le gusta la ropa más moderna y en vista de eso he decidido hacerle un conjunto vaquero que os iré mostrando por partes, en futuras entradas. Hoy toca el pañuelo para la cabeza.
A mi hija le encanta lo vintage, el estilo de Audrey Hepburn...y quería un vestido que recordase a los de antes, con el escote alto y una falda con vuelo. Un vestido con aire vintage.
Un día de compras encontramos una tela,dos retales, que tenía cuerpo ideal para un vestido de estas características y es el que usamos. La base era azul marino con flores blancas.
Para mi este es vestido es el de las primeras veces. Me explico:
- este es el primero que hago con el blog en funcionamiento.
- es la primera vez que hago bies.
- que pongo bolsillos ocultos en la costura de la falda.
- que coso mi primera cremallera invisible.
Un día mientras las niñas estaba en una actividad, me encontré que una de mis amigas estaba dentro del coche arreglando, o más bien,intentando que no se notara que se le había descosido la manga de una cazadora.
Como tenía forro y estaba cosido por toda cazadora, no lo podía coser por el revés. Aunque tenía buenas intenciones y hacía lo que podía, no le salía bien. Se le veían todas las puntadas por el derecho.
Ni corta ni perezosa, me puse a enseñarle como hacerlo utilizando la puntada invisible. Poco a poco se fue haciendo un corrillo con otras madres. Todas estaban interesadas en esa puntada tan sencilla, que queda tan bien, que no se nota ni se ve.
La puntada invisible es uno de los básicos de la costura. Se utiliza tanto para coser, como para hacer arreglos. Es muy fácil de hacer. A continuación os dejo un tutorial con fotos.
Siempre digo que el mejor regalo es algo que se necesite. Y si está hecho a mano mejor, ya que es único, hecho con todo nuestro cariño y cuidado para que sea especial.
Sin querer he descubierto un regalo que, aparte de ser natural es practico y me lo han agradecido mucho. Es algo tan simple como un bote de perejil deshidratado.
Cuando lo regalé no pensé que fuese a gustar tanto, pero me equivoqué. Supongo que nunca valoramos lo que tenemos y sobretodo si nos sobra.
Hoy celebramos el día de la madre. Es una ocasión especial para dedicarle nuestro cariño y atención
Está bien que tengamos un día dedicado a ellas, quienes nos han dado la vida y por nosotros han ejercido las más variadas profesiones, doctora, profesora, taxista, guía, psicóloga...
Ellas que lo dan todo y no piden nada.
Son nuestro refugio y nuestra paz. A quien siempre recurrimos y nunca nos falla.
La verdad es que no se merecen un día sino todos los que estemos juntos.
Disfrutemos de ellas y con ellas, mientras estén a nuestro lado.
Así, cuando se vayan, tendremos mil momentos y experiencias que llenaran su ausencia, y nos recordaran lo mucho que nos hemos querido.
¡Feliz día mamá!
Un biquiño!